Rutas del Camino

18 marzo, 2016

Si bien los Caminos de Santiago fueron múltiples, con el tiempo se van concretando en determinadas rutas, aquéllas que favorecidas por reyes y órdenes monásticas, estaban jalonadas de monasterios y hospitales que auxiliaban y protegían al peregrino.

El Camino Primitivo (línea de color amarillo en el mapa) está en el origen del Camino de Santiago. El primer trazado arranca a comienzos del siglo IX en que Alfonso II el Casto marcha desde Oviedo, entonces corte del reino, hacia el “Campus Stellae” a visitar la tumba recién descubierta del Santo. Muchos peregrinos se han dirigido por esta ruta a Santiago. El Camino Primitivo también se tomaba por los peregrinos que venían por el “Francés” y desde León se dirigían a Oviedo a visitar en la catedral a El Salvador. “Quién va a Santiago y no visita al Salvador, va a casa del criado y no visita a su señor”, se decía desde la Edad Media.

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Ya en el siglo XII el Codex Calixtinus describe las cuatro vías principales en Francia, la Vía Turonense, que salía de París, la Vía Lemovicense, que partía de Vezelay, y la Vía Podense que se iniciaba en Le Puy se unían poco antes de entrar en España por Roncesvalles. Por último estaba la Vía Tolosana que cruzaba el Pirineo por Somport, continuaba por Jaca y se juntaba en Puente la Reina con la que bajaba de Roncesvalles. El Camino que seguían desde aquí a Santiago se conoce como Camino Francés (línea de color verde oscuro en el mapa). Es la gran ruta de 750 Km que enlaza Europa con el norte de España: Aragón, Navarra, Rioja, Castilla y Galicia, y llega hasta el “fin de la Tierra” de los hombres medievales. Es el camino que surge pocos años después de la aparición del cuerpo del Apóstol y se convierte desde el siglo X en el eje que articula la consolidación del imperio de Alfonso VI y Alfonso VII, que permite la normalización del culto traído por los cluniacenses frente a la iglesia española mozárabe. Es la gran ruta comercial en la que se fundan y crecen las ciudades: Jaca, Pamplona, Logroño, Burgos, Carrión de los Condes, León, Astorga, etc. Y sobre todo, es el gran camino espiritual, popularizado por el Codex Calixtinus de Aymeric Picaud, que atrajo a millones de peregrinos durante la Edad Media, aunque desde el renacimiento vivió un lento declive, hasta casi borrarse en el recuerdo de los siglos.

El Camino del Norte (línea de color Verde claro en el mapa): Esta vía es tan antigua como el Camino Francés, los reyes europeos de la Edad Media se inclinaban por ella para llegar a Santiago.Conforme avanzó la Reconquista y los terrenos del sur recuperaron la paz, el Camino del Norte cedió poco a poco protagonismo. Durante siglos apenas fue utilizada por los peregrinos, sin embargo, el auge del caminar a Santiago le ha devuelto su estatus como ruta y comienza a ser de nuevo muy popular.

Camino Vasco del interior: A principios del XIII al incorporarse a la Corona de Castilla, Alava y Guipúzcoa, se fundan ciudades y mejoran las comunicaciones. Por ello algunos peregrinos que provenían de París y Burdeos, siguen por la costa hasta Bayona, penetran por Irún, Tolosa , Vitoria y desde allí enlazan con la ruta tradicional en Santo Domingo de la Calzada o en Burgos.

Los
Caminos Portugueses son muy variados, pues al igual que en España, los peregrinos brotaban de todas las comarcas para dirigirse a Compostela. Básicamente por tierra se pueden resaltar tres El Camino Portugués del Interior, también llamado Central, utilizado por Santa Isabel de Portugal en su peregrinación; el Camino Portugués del Norte y el Camino Portugués de la Costa, también llamado Monacal. Evidentemente también accedían por mar.

Otro camino iba de Zamora a León, siguiendo la ruta romana llamada “Vía de la Plata”. En la provincia de Zamora había una cofradía llamada de los Falifos que se dedicaba a dar albergue y socorro a los peregrinos, y a construir calzadas y puentes. Esta Hermandad se documenta desde el papado de Clemente VI (1342-1352).

La Vía de la Plata es la ruta que siguen los peregrinos de las tierras occidentales del sur y centro de la península. Así, desde Sevilla, marchaba sobre la calzada romana hacia Mérida, Cáceres, Salamanca y Zamora. Desde aquí, bien podía continuar hacia Astorga, donde se unía al Camino de Roncesvalles; dirigirse a la frontera con Portugal para marchar hacia Braganza, capital de la montañosa región de Tras-os-Montes (denominación esta última que algunos dan a éste Camino), en vez de dirigirse a Chaves, antiguo lugar de confluencia de peregrinos portugueses y marchar a Verín y Orense, donde se une a Vía de la Plata en su variante Sanabresa; o también tomar desde Zamora hacia Puebla de Sanabria y Orense, para ya dirigirse a Santiago. A la Vía de la Plata también se dirigían los peregrinos andaluces orientales, vía Granada y Córdoba que se unían a los anteriores en Mérida.

Los Caminos de Levante (Valencia, Alicante), atravesaban el centro penínsular y se unían a la Vía de la Plata en Salamanca o Zamora, después de recorrer Albacete, Toledo y Avila. Aunque también podían tomar rutas más septentrionales (Cuenca – Madrid) y marchar al encuentro del Camino de Roncesvalles.

El Camí de Sant Jaume, que partiendo del Monasterio de Montserrat recorre Cataluña en dirección a Zaragoza. Antiguamente los peregrinos catalanes podían desviarse en Lérida hacia Huesca y unirse al Camino Aragonés a la altura de Puente la Reina de Jaca. Esta variante actual no llega a Lérida y un poco antes, en Tárrega, se desvía y toma hacia Huesca. Más adelante, pasado Loarre, vuelve a desviarse y en vez de marchar a Puente la Reina de Jaca lo hace hacia San Juan de la Peña y Santa Cilia de Jaca, donde ya se une al Camino Aragonés.

La Ruta de la Lana es el Camino que seguían ganaderos, esquiladores y peregrinos desde tierras manchegas y desde Cuenca subían hasta Burgos.

El Camino de Madrid sale de la capital de España y atraviesa la Sierra de Guadarrama por el puerto de la Fuenfría (1.790 mts.), para dirigirse sobre la calzada romana hacia Segovia y Valladolid y terminar uniéndose en Sahagún al Camino de Santiago.

El Camino de Guadalajara. La Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Guadalajara en la actualidad está estudiando un trazado que permita a los peregrinos Alcarreños marchar a Compostela. Transcurría a través de El Casar, El Vellón, Guadalix de la Sierra, Soto del Real y Manzanares del Real, donde se unía al Camino de Madrid. Otra posibilidad sería tomar rumbo norte y unirse a la Ruta de la Lana.

Los Caminos del Ebro recogen a los peregrinos del Levante y Cataluña y siguiendo el valle del río Ebro los lleva hasta Zaragoza y Logroño, donde se unen al Camino de Santiago.

Finalmente la ruta del mar, era seguida sobre todo por ingleses que desembarcaban en La Coruña, Muros, Noya, Los Caminos del Ebro recogen a los peregrinos del Levante y Cataluña y siguiendo el valle del río Ebro los lleva hasta Zaragoza y Logroño, donde se unen al Camino de Santiago.