Un poco de historia

18 marzo, 2016

CasaPachon_Salas interior (1)

Los primeros vestigios claros de presencia humana en el territorio del actual concejo de Salas se remontan al periodo megalítico, con unas necrópolis tumulares emplazadas en collados y en los ejes axiales de los cordales montañosos. Excepto uno constan de más de una arquitectura tumular, abundando los que tienen cámara con planta oval. Destacan los de La Campa San Juan , Penausén y Las Corradas.

La Edad del Bronce ha dejado restos de su cultura material, es el caso de las hachas de Figares, Malleza y Alava.

De época castreña contamos con nueve castros reconocidos , suelen estar ubicados en los espolones terminales de los cordales montañosos o bien en cerros muy destacados, con líneas defensivas que se adaptan a esas condiciones del relieve, pero con importantes modificaciones de éste, creando acentuados e infranqueables desniveles. Son de planta oval y dimensiones variadas. Ocupaba esta zona el pueblo prerromano de los páesicos.

La dominación romana alcanzó estas tierras, encontrando en ellas el atractivo del oro. Aún se conservan muestras del laboreo con técnicas romanas, destacan las de Ablaneda-Godán, por el volumen de tierra removido y la ingeniería hidráulica utilizada. Otros indicios romanos son la lápida de Flaus encontrada en Ablaneda y restos encontrados cerca de Cornellana (Sobrearriba) de una villa romana y de la estela ornamentada de la hija de Talavo (Castiello).

La documentación escrita empieza a proporcionar noticias más concretas referentes a diversos lugares del territorio de Salas. En el año 889 el diácono Tiellus da al Presbítero Riciulfo el Monasterio de San Esteban de Alava. Son numerosas las menciones, pero no todas se pueden confirmar con seguridad hasta el S.XII. Es el caso de la donación de la Iglesia de San Martín de Cornellana en el 898 y la de San Martín de Salas en 1006. Mas fidedignas son las lápidas epigráficas del S.X procedentes de esta última iglesia que mencionan a Adefonsus Confesso, identificado como hijo de Fruela II, quien se levantaría contra Ramiro II. Fracasado su intento, sería torturado y castigado con ceguera y años después, indultado, regresaría a Asturias reconstruyendo la Iglesia de San Martín(Monumento Nacional).

La entidad monástica más poderosa del medievo salense tendrá lugar en Cornellana. La infanta Cristina, hija de Bermudo II, otorga en el año 1024 la carta fundacional del Monasterio De San Salvador de Cornellana(Monumento Nacional). Después de un periodo de fragmentaciones, será el conde Suero Bermudez y su Mujer Enderquina quienes reunan y aumenten sus bienes, e integren el cenobio en la jurisdicción cluniaciense a través de una donación de del 1122. Tan sólo cuatro años más tarde Alfonso VII concedía a esta institución un coto jurisdicional.

El mundo laico tiene sin duda el principal centro de toma de decisiones relativas al territorio en el Castillo de Salas (Monumento Nacional). El propio Don Suero se halla presidiendo un concilio en el castello antiquo de Salas. Existía en el territorio salense una organización jurídico- administrativa bastante completa que acabará consolidándose con la fundación de un nuevo centro administrativo para esta demarcación: la puebla de Salas.

No se conserva la carta fundacional de la nueva pola, aunque se atribuye a la última fase del reinado de Alfonso X, entre 1270 y 1277. No se trata de una fundación nueva, puesto que la puebla creció a la sombra del Castillo. Paso a capitalizar una actividad económica y administrativa de un territorio inferior al actual.

En 1490 se fecha la primera noticia relativa al establecimiento de una interesante asociación formada por los concejos de Grado, Pravia, Salas, Valdés y Miranda, que denota una intención de asumir una personalidad jurídica unitaria supramunicipal.

La consolidación de la autoridad municipal no estuvo exenta de fuertes tensiones con la otra institución que dominaba parte del territorio de Salas : El Monasterio de Cornellana. Aunque no fue la única, ya que en 1301 surge un conflito similar entre el obispo de Oviedo y el concejo de Valdés porque los habitantes del coto de Lavio son recibidos como vecinos en la puebla de Luarca. Paralelamente, la villa de Cornellana generó un pequeño núcleo de animada actividad en el que participan artesanos y mercaderes, siempre alentado por el continuo ir y venir de la ruta jacobea.

Durante el periodo Medieval también el territorio de Salas estuvo engarzado en el principal itinerario de la ruta asturiana de peregrinación compostelana y albergaba en sus términos hitos fundamentales de este recorrido. Como por ejemplo en el Coto de Cornellana un hospital y en La Espina la malatería de Bazar y otro hospital.

Del poder feudal nos quedan como legados más importantes la torre del Castillo de Salas, el Palacio de Doriga y la torre del Coto de Soto de los Infantes.

En la Edad Moderna, se produce el nacimiento de una de las figuras más influyentes del S.XVI Don Fernando de Valdés (Salas,1483-Madrid,1568), arzobispo de Sevilla, inquisidor general y presidente del Consejo de Castilla. Asturias le debe la Fundación de la Universidad de Oviedo, junto con otros centros centros culturales y asistenciales, la villa de Salas, la construcción de la colegiata Santa María La Mayor (Monumento Nacional) en 1549, adonde fue transladado su cuerpo tras su muerte y reformas del Palacio de Valdés Salas(Monumento Nacional).

En 1594 el concejo de Salas aparece ya formando parte de la Junta General del Principado. Únicamente se escapan al gobierno municipal los Cotos de Cornellana, que acababa de integrarse en la congregación de San Benito de Valladolid; el coto de Soto de los Infantes, el de Lavio y el de Linares. El de Lavio es redimido en 1583 por los vecinos pasando a ser Ayuntamiento autónomo.

El Siglo XIX pondrá fin a esta situación, primero con la invasión Napoleónica y después con la desamortización de Mendizával. Lo que supuso en 1827 la inclusión en el Ayuntamiento de Salas los históricos cotos de Cornellana, Soto de los Infantes y Lavio. Poco después en 1835 es suprimido el monasterio de San Salvador, cuyo templo pasa a ser iglesia parroquial bajo la advocación de San Juan Bautista.

En la segunda mitad del S.XIX y primeros años del XX aparecen en el concejo algunos progresos de importancia , sobre todo en el aspecto socioeconómico, introduciéndose nuevos cultivos como la remolacha azucarera y el tabaco, también asistimos a el inicio de la lenta sustitución de los cultivos cerealistas por el forraje para ganado, especializado en vacuno, con destino a los mercados de carne, primero, y a la producción láctea después. En el mismo periodo asistimos a un periodo de emigración fundamentalmente a Cuba. Constantes que se mantienen en la segunda mitad del siglo aunque la población ahora se dirige a las ciudades regionales.